Conocí a Laurita por pura casualidad, sin esperar que algo grande fuera a pasar, pero la verdad es que la sorpresa fue enorme. Me encontré con una persona súper empática, que entendía perfectamente lo que estaba viviendo y que, desde el primer momento, me hizo sentir escuchado de verdad.
Gracias a ella empecé a entenderme mejor, a aceptar muchas cosas de mi vida que antes me costaban, y a ver todo desde otra perspectiva. Me acompañó en todo ese proceso de crecimiento, siempre con apoyo, con herramientas útiles, con palabras que me levantaban… y también con esos llamados de atención necesarios cuando hacía falta.
Hoy puedo decir con total tranquilidad que, en gran parte gracias a ella, estoy viviendo la mejor etapa de mi vida hasta ahora. Y más allá de lo profesional, siento que tuve la suerte de encontrar a un ser humano increíble y a una amiga inigualable.
Gracias, Lau
Paciente